El bote de garbanzos es la legumbre más versátil de la despensa: no necesita remojo, no necesita olla y se cocina en menos de quince minutos. Y da para mucho más que echarlos en una ensalada.
El paso que no se puede saltar
Enjuagarlos bajo el grifo. Uno o dos minutos, hasta que el agua salga clara.
El líquido del bote es espeso, salado y tiene un sabor muy reconocible. Si no lo quitas, todo el plato sabrá a conserva y quedará con una textura pegajosa. Es medio minuto y cambia el resultado por completo.
Los ocho usos
1. Guiso con tomate y espinacas. El más completo. Sofrito, tomate, espinacas y garbanzos diez minutos. Parece un plato de cuchara y son quince minutos.
2. Ensalada fría. Con atún, cebolla y un aliño con vinagre. Sin fuego.
3. Salteado con pimentón. A fuego fuerte con ajo, pimentón y un poco de comino. Cinco minutos y muy sabroso.
4. Hummus. Triturados con aceite, limón, ajo y sésamo. Diez minutos y sale mucho más barato que comprarlo.
5. Tortilla o revuelto. Machacados ligeramente y mezclados con huevo. Queda una tortilla con más cuerpo.
6. Curry rápido. Con leche de coco, cebolla y especias. Quince minutos y parece de otro nivel.
7. Cremas. Triturados con caldo y verduras, dan cuerpo sin necesidad de nata.
8. Hamburguesas. Machacados con huevo, pan rallado y especias. Aquí sí conviene aplastarlos bastante.
Dos detalles que cambian la textura
Los garbanzos de bote ya están cocidos. Si los tienes mucho tiempo al fuego se deshacen y el plato se convierte en puré. En un guiso, añádelos al final, cinco o diez minutos.
Si los quieres crujientes, sécalos bien y pásalos por la sartén con aceite a fuego fuerte hasta que se doren. Es el camino más corto a un aperitivo bueno.
El líquido del bote no se tira siempre
Se llama aquafaba y tiene una propiedad curiosa: batido funciona como la clara de huevo, así que sirve para hacer merengues sin huevo o para espesar.
Si lo vas a usar, escúrrelo en un bol en lugar de por el fregadero. Y si no, tampoco pasa nada: lo importante es no dejarlo en el plato.
Cuánto por ración
Unos 150 gramos de garbanzos escurridos por persona para un plato principal, y la mitad si es una guarnición o parte de una ensalada. Un bote estándar da para dos raciones generosas.




