Un plato sin aliño sabe a poco aunque esté bien cocinado. Y aliñar no es una receta: son dos o tres cosas mezcladas en el orden correcto. Con cinco fórmulas y una proporción se resuelve casi todo lo que se cocina rápido.
La proporción que hay que saber
La base de casi cualquier aliño es tres partes de aceite por una de algo ácido: limón o vinagre. De ahí para arriba o para abajo según el plato, pero empezando por ahí no te equivocas.
Después, sal. Y la sal se disuelve mejor en la parte ácida que en el aceite, así que el orden importa: primero el limón con la sal, luego el aceite.
Las cinco que resuelven casi todo
Aceite, limón y sal. El más versátil. Sirve para pescado a la plancha, verduras asadas y ensaladas. Si el plato ya tiene grasa, baja el aceite.
Ajo, perejil y aceite. Para gambas, setas y patatas. El ajo, picado fino y crudo, pica más; si lo sofríes un poco pierde fuerza y gana dulzor. Elige según el plato.
Yogur, limón y sal. Para pollo, verduras y legumbres. Un yogur natural, una cucharada de limón y sal. Si lo usas con un plato caliente, sácalo de la nevera antes para que no corte.
Tomate, aceite y sal. Para pan, pasta y verduras cocidas. Tomate rallado, no triturado: la textura cambia mucho y el rallado se parece más a lo que se espera.
Mostaza, miel y aceite. Para pollo, ensaladas y verduras de sabor fuerte. Una cucharadita de mostaza y otra de miel por cada tres de aceite. Es el que más cambia de sabor según la mostaza que uses.
El error que se repite: echarlo todo de golpe
Si pones el aceite, la sal y el limón a la vez en el bol y remueves, la sal se queda en el fondo y el aceite no se mezcla: la salsa se separa. El aliño no necesita batidora, pero sí orden.
Y una cosa más que casi nadie hace: probar antes de echar. Un poco en una cuchara, y corriges. Corregir un aliño en el bol es fácil; corregir un plato ya aliñado es mucho más difícil, porque el aceite no se quita.
Cómo aliñar sin pasarse
- Poco y ampliar. Es más fácil añadir que quitar.
- Aliña antes de servir, no antes de cocinar. El limón sobre una verdura caliente cambia de sabor y las hojas se ablandan.
- Si el plato lleva 20 minutos en la mesa, el aceite se separa. Se arregla removiendo, no añadiendo más.
Lo que no hace falta
No hace falta una salsa para cada plato ni una estantería de botes. Con aceite, limón, sal, ajo y algo de mostaza o yogur tienes las cinco fórmulas de arriba. Es la misma idea que con los utensilios: menos cosas, usadas de verdad.





