La duda no suele ser qué comprar, sino si lo que hay en el cajón es suficiente. En casi todas las cocinas domésticas sí lo es: cinco utensilios resuelven la mayoría de las recetas de esta web, y el resto son comodidades que se van añadiendo cuando ya sobra sitio.
Los cinco que sí
Una sartén. Es el que más se usa y el que más se nota. Grande de fondo, de 24 a 28 cm, con el borde bajo. Si eliges una sola, que sea antiadherente y de ese tamaño: una sartén pequeña obliga a cocinar en tandas y una demasiado grande no calienta igual por los bordes.
Una olla. Para pasta, arroz, legumbres y sopas. Con 3 o 4 litros cubres casi todo lo que se hace para dos o tres personas. Con tapa que cierre bien, que es lo que permite cocinar con el agua justa.
Un cuchillo. Uno. Un cuchillo de chef de 15 a 20 cm hace el 90 % del trabajo: corta cebolla, pela patata, trocea pollo y abre un aguacate. Un cuchillo afilado y barato corta mejor que uno caro sin afilar, y eso es literal, no una frase hecha.
Una tabla. Grande, que quepa la cebolla entera sin que se caiga por los lados. Las pequeñas obligan a cortar en varias veces y a manchar más.
Una cuchara de madera o una espátula. Para remover sin rayar y para arrastrar lo que se pega. Sirve de las dos cosas si eliges una espátula plana.
Qué mirar al comprarlos, sin complicarse
- Mango que no queme. En la sartén, un mango metálico se calienta y no hay quien la coja. Uno de baquelita o madera evita el trapo de por medio.
- Peso. Una olla muy pesada con agua es difícil de escurrir. Una sartén muy ligera se mueve sola al remover.
- Que se pueda lavar a mano sin drama. Lo que no se puede meter en el lavavajillas acaba en el fregadero con pereza.
Los que te puedes ahorrar por ahora
El pelador, el exprimidor, la batidora de vaso, la olla exprés, la máquina para hacer no sé qué: todos se compran cuando una receta concreta los pide, no antes. Comprarlos al principio solo ocupa el armario y añade la sensación de que cocinar exige un equipo.
Y el cajón lleno tiene un coste real: más cosas que limpiar, más donde elegir, más decisiones antes de empezar. Si el objetivo es que cocinar sea fácil, menos cacharros ayuda más de lo que parece.
La señal de que necesitas otro
Cuando lleves un par de meses cocinando y notes que siempre estás improvisando lo mismo: si escurres la pasta con la tapa porque no tienes colador, o cortas con el cuchillo pequeño porque el grande no existe. Ahí ya sabes qué comprar, y sabes que lo vas a usar.
Ese es el criterio. No la lista de una tienda, sino lo que te ha faltado de verdad al cocinar.
Una cocina de cinco piezas
Con esos cinco utensilios se pueden hacer todas las recetas de menos de quince minutos de esta web, que son casi todas. El resto es ampliar, no empezar.



