El microondas tiene mala fama porque se usa solo para recalentar. Pero para cocinar es rápido, limpio y, en verdura, conserva mejor la textura que hervirla.
Lo que hace bien
Cocer verdura. Brócoli, coliflor, judía verde o calabacín en un recipiente tapado con dos cucharadas de agua. Cuatro o cinco minutos, sin olla y sin fregar nada grande. La verdura queda más firme que hervida.
Patata. En rodajas finas, tapada, con un poco de agua: unos siete minutos. Sirve para una tortilla o para acompañar.
Fundir queso o chocolate. A potencia media y en tandas cortas de treinta segundos. Aquí es donde la gente se pasa: el chocolate se quema por dentro sin cambiar de aspecto.
Cuajar un huevo. En un bol, batido, con tandas de treinta segundos y removiendo entre ellas. Sale un revuelto cremoso sin sartén.
Calentar caldo y sobras. Obvio, pero merece la pena decirlo: es la mejor herramienta que tienes para no dejar la comida fría por pereza.
Lo que no hace bien
Dorar. El microondas no dora nada, porque no hay superficie caliente seca. Nada saldrá con costra. Si quieres color, hace falta sartén u horno.
Cocinar carne para que quede rica. Se hace, pero queda gris y sin textura. Para eso, plancha.
Recalentar pan o pizza. El pan sale duro y la masa elástica. Mejor la sartén o el tostador.
Las tres reglas para que no salga mal
Tapa. La mayoría de las cocciones necesitan un recipiente tapado para que se genere vapor. Sin tapa, la comida se seca en lugar de cocerse.
Potencia media, no máxima. A máxima, el exterior se cuece antes de que el calor llegue al centro. Potencia media y algo más de tiempo da un resultado mucho más uniforme.
Tandas cortas y remover. Treinta segundos, remover, otros treinta. Parece pesado, pero evita los dos desastres clásicos: el centro frío y el borde quemado.
Un aviso de seguridad
Los líquidos pueden sobrecalentarse por encima del punto de ebullición sin que parezca que hierven, y saltar de golpe al moverlos. Con agua o leche, deja la cuchara dentro o espera unos segundos antes de sacarlo.
Y cuidado con los huevos con cáscara y con los recipientes cerrados herméticamente: la presión no tiene por dónde salir.
El uso que más rentabilidad da
Cocer verdura para luego saltearla. Cinco minutos de microondas, un minuto de sartén con ajo y aceite. Tienes textura cocida y sabor dorado, con la mitad del tiempo y la mitad de aceite que haciéndolo solo en sartén.




